"¡Exaltamos Tu Providencia, Oh Dios!
Y nos comprometemos
para hacer tu Providencia más
visible en nuestro mundo"


Sobre Nosotras


La Congregación de la Divina Providencia tiene su Generalato en Wakefield, Rhode Island. La congregación esta compuesta de tres provincias y una misión en Perú. Estas son la Provincia de Emmanuel von Ketteler en Alemania, La Provincia de Marie de la Roche en los Estados Unidos y el Caribe, la Provincia de San José en Corea del Sur y la Misión San Miguel en Perú. Cada cinco años los miembros del Equipo de Liderazgo Congregacional son elegidas por delegadas que participan en el Capítulo Congregacional. Los miembros de este equipo de liderazgo sirven a la comunidad y trabajan juntas para mejorar la unidad, la interdependencia, la internacionalidad, los proyectos comunes de misión y la comunicación entre las diversas unidades de gobierno y sus miembros. El Equipo de Liderazgo Congregacional consulta y colabora anualmente en una variedad de formas, incluyendo la reunión con las líderes de las provincias a través de la Junta de Liderazgo Congregacional. Los miembros de esta Junta continúan buscando nuevas formas de fortalecer su internacionalidad, comprensión intercultural, espiritualidad y misión.


El Liderazgo
 
 
Hermana Barbara McMullen, Miembro del Equipo Congregacional (Provincia Marie de la Roche, Estados Unidos/Caribe)
Hermana Mary Francis Fletcher, Miembro del Equipo Congregacional (Provincia Marie de la Roche, Estados Unidos/Caribe)
Hermana Rosa Eunsoon Kim, Miembro del Equipo Congregacional (Provincia San Joseph, Corea)
Hermana Maria Youngmi Kim, Mitglied der Kongregation (St. Joseph Province, Korea)


Casas del Liderazgo Congregacional
 

Spendenaufruf

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Contacto: Schwestern von der Göttlichen Vorsehung Mainz e.V.
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"De la misma manera que la religión necesita libertad, la libertad necesita religión".

Wilhelm Emmanuel von Ketteler


 

Noticias

 
 


Espíritu, Carisma, Misión
Declaración de la Mision

"El espíritu del instituto es, ante todo, el espíritu de Jesucristo mismo". (Constituciones, 1852) Esta simple oración en las Constituciones originales establece un camino claro de confianza, compasión, testimonio y servicio para todas aquellas que reclaman identidad como Hermanas de la Divina Providencia. Los miembros de la comunidad, conscientes de su llamada y alentadas por aquellas que les precedieron, buscan vivir como lo hizo Jesús, esforzándose siempre por "esos sentimientos que estaban en Cristo Jesús "(Filipenses 2: 5)

Como una congregación apostólica, las Hermanas sirven a otros especialmente a través de su participación en el ministerio de Jesús de enseñanza y curación. Testimoniando alegremente la visión de fe de sus fundadores, el Obispo William Emmanuel von Ketteler y Madre Marie de la Roche, las hermanas hoy sirven a los necesitados a través de ministerios de educación, cuidado de la salud y en los servicios parroquiales, pastorales y sociales. En todos sus ministerios, las Hermanas "tienen una llamada particular para descubrir la Providencia de Dios y ayudar a otros a descubrirla en todos los eventos de la vida "(Constituciones # 35)

Desde su inicio, las vidas y los ministerios de las Hermanas se han "caracterizado por la respuesta particular a El amor providente de Dios, que es su carisma: CONFÍANZA EN Y APERTURA A LA PROVIDENCIA DE DIOS”. (Constituciones #1)

La misión de la congregación se ha reformulado en el lenguaje contemporáneo muchas veces a lo largo de los años de crecimiento y propagación de la comunidad desde su fundación en Maguncia, Alemania. Hoy la misión de las Hermanas es ...


Declaración de Misión
 


170 years congregation
 

“Amo el tiempo en que vivimos por su poderosa lucha con ideas sublimes, por más lejos que estemos de alcanzarlas".

Wilhelm Emmanuel von Ketteler


Vision


"El espíritu del instituto es, ante todo, el Espíritu de Jesucristo mismo"*
Nosotras, las Hermanas de la Divina Providencia somos una comunidad internacional rica en diversidad cultural y unidas en nuestra confianza y apertura a la Providencia de Dios. Abrazamos el Espíritu de Jesús en nuestra misión para ser el rostro amoroso de Dios a toda la creación en sus alegrías y sufrimientos.

* palabras de nuestro fundador, Wilhelm Emmanuel von Ketteler, a nuestra congregación




Fundadores


La Congregación de la Divina Providencia es el legado de Wilhelm Emmanuel von Ketteler, Obispo de Maguncia, Alemania, y pionero de la justicia social, y de Madre Marie de la Roche, una mujer de profunda confianza, fortaleza interior y gran compasión. Fundada en Finthen, Alemania, en 1851, la congregación respondió a las necesidades del momento a través de la educación y el servicio a los enfermos y los pobres. (Constituciones # 1) Originalmente una comunidad diocesana, hoy las Hermanas de la Divina Providencia forman una congregación internacional de derecho pontificio. La congregación tiene alrededor de 400 miembros comprometidos y 300 Asociados, que viviendo y sirviendo a otros y dando testimonio de la compasión y Providencia de Dios en nuestro mundo.

Wilhelm Emmanuel von Ketteler,nacido en una familia alemana de la nobleza el día de Navidad de 1811, fue entrenado como abogado. Confió en la Providencia de Dios mientras buscaba la guía del Espíritu, leía los signos de los tiempos, y usó sus dones personales, relaciones, educación y experiencia para ser fiel al llamado de Dios al servicio. Como un simple párroco y luego como obispo, Ketteler arriesgó su estatus y reputación en la búsqueda de justicia cuando abrió su corazón y su hogar a los pobres y confrontó a aquellos en autoridad civil y eclesiástica. Sus esfuerzos incansables en hablar, escribir y ayudar a los pobres, especialmente a los oprimidos y trabajadores no calificados de su diócesis y país, llevó a una mayor conciencia de los problemas y algunas mejoras en las condiciones mientras los trabajadores lucharon por salarios justos, fábricas seguras, y días y horas que permitieran tiempo para la familia y la iglesia. Él es conocido hoy como el "Obispo de la Justicia Social" y considerado el fundador de los sindicatos alemanes.

Stephanie Amelia de la Roche Starkenfels era una mujer noble de herencia francesa. Era una mujer que antes y después de su conversión a la fe Católica, se comprometió en buscar la voluntad de Dios y responder a ella. En su vida, fue llevada a sacrificar su religión, su familia que la desheredó, su estatus y su cultura, mientras ella se preparó para dirigir la comunidad recién formada para el servicio en las áreas agrícolas pobres de la Diócesis de Maguncia. Stephanie recibió el título de Madre María como la primera superiora de la comunidad. Viviendo en comunidad, ella testimonio en su ser y en sus actividades un espíritu contemplativo, un corazón generoso, indulgente y gentil, servicio compasivo.
 
 

"Que el ángel de la paz y la caridad esté siempre a tu lado ".

Fanny de la Roche


Historia


El Obispo William Emmanuel von Ketteler imaginó una comunidad de mujeres que enseñarían a las jóvenes en las zonas agrícolas pobres de su diócesis, donde había pocos maestros y las oportunidades de educación eran limitadas. Las familias de agricultores también tenían poco acceso a la atención médica. El Obispo Ketteler quería que las Hermanas fueran preparadas con conocimiento médico básico para que pudieran ir a las casas y atender a los necesitados. A medida que la Congregación crecía y mientras los primeros miembros se preparaban para continuar la misión de Jesús en los ministerios de educación y curación, el canciller Otto von Bismarck llegó al poder. Se aprobaron nuevas leyes durante Kulturkampf, un movimiento de anti catolicismo comenzó en 1871, en ese tiempo las hermanas fueron removidas de las aulas y el control de la educación se le dio al gobierno. Además, las leyes inicialmente denegaron a las comunidades religiosas el derecho de aceptar nuevos miembros. Dado el antagonismo cada vez mayor contra los católicos y las comunidades religiosas católicas, en 1884, la Congregación de la Divina Providencia recibió la aprobación para convertirse en un Instituto de derecho pontificio.

En estos tiempos difíciles, con la bendición del obispo Ketteler y las superioras de la congregación, seis Hermanas fueron enviadas en 1876 desde Alemania a América del Norte para establecerse allí y para servir las necesidades de miles de familias alemanas que estaban emigrando a los Estados Unidos. El llamado del Papa Pío XII a todas las comunidades religiosas para ir a misión en otro país, en 1961, llevo a la comunidad alemana de Hermanas, a enviar seis hermanas para atender las necesidades de los pobres en Abancay, Perú. En 1963, un grupo de mujeres jóvenes fueron enviadas desde Corea a Roma, Italia a prepararse como los primeros miembros coreanos de la congregación. En 1966, tres hermanas de Pittsburgh Pennsylvania en los EE. UU. viajaron a Corea del Sur para establecer la primera fundación en ese país. Muchas realidades emergentes llevaron a trabajar hacia una reestructuración de las unidades de gobierno dentro de la congregación. En 2001, las tres provincias de Alemania se unieron en una, y las tres provincias de los Estados Unidos con la La Región de Puerto Rico también se convirtieron en una.

Futuro


En el mundo rápidamente cambiante de hoy, surgen preguntas más profundas que nos afectan como mujeres religiosas. Nos desafían a redefinir nuestras vidas, nuestra misión y nuestras relaciones a nivel local, regional y global. Nosotras, como comunidad, nos preguntamos qué es lo que el Dios de la Providencia, el Evangelio y los signos de los tiempos en el siglo XXI nos llaman hoy y en el futuro. Juntas como Hermanas compartiendo la vida juntas, buscamos vivir el Evangelio y testimoniar la dependencia mutua, la unidad, la solidaridad y la compasión en nuestra Congregación, confiando en el Dios de la Providencia. Para satisfacer las necesidades del pueblo de Dios en nuestro mundo, nos preguntamos si, en el futuro, viviremos y trabajaremos interculturalmente como grupos locales a través de las fronteras provinciales y misioneras, probando nuevas formas de vida religiosa y dando pasos hacia el futuro. Anticipamos que esto podría significar:

- Comunidades intergeneracionales e interculturales más pequeñas
- Comunidades comprometidas con la contemplación y el compartir la fe
- Comunidades que viven y comparten el carisma y la misión
- Comunidades comprometidas con la solidaridad con las personas marginadas
- Comunidades unidas por redes de relaciones, apasionadas y comprometidas con la vida del Evangelio.


Para encontrar respuestas a estas preguntas más profundas, nosotras, las Hermanas de la Divina Providencia, formamos las cuatro comisiones internacionales identificadas aquí.

Círculo de Amigos – Asociados – Familia de la Providencia, Compañeros

A lo largo de nuestra congregación, mujeres y hombres, así como familias enteras, han entrado en procesos de oración y estudio con la comunidad lo que los ha llevado a hacer compromisos formales de asociación con las Hermanas. Desde principios de la década de 1980, estos grupos se han estado formando en cada una de nuestras localizaciones centrales. Aunque los nombres y las estructuras de estas relaciones difieren en cada país, como se puede ver yendo al sitio al sitio web de cada provincia y usando los enlaces a continuación, en su núcleo, las relaciones también son bastante similares. En general, los Asociados buscan vivir en relaciones más cercanas y más profundas con Dios y con las Hermanas. Los Asociados encuentran sus vidas enriquecidas por entrar en la relación de asociación con las Hermanas, sin convertirse en miembros consagrados. Las Hermanas también encuentran esta asociación enriquecedora. La red de personas seglares que crecen en el espíritu y la misión de la congregación se amplía y profundiza con esta inclusión de laicos en una relación formal. Los Asociados viven y dan testimonio del carisma de la Providencia, ya que integran su llamada personal, dones, energía y conocimientos en su vida diaria y también en una relación comunitaria más profunda. Los Asociados comparten con las Hermanas y otros Asociados de varias maneras, participando en la vida espiritual, comunitaria y ministerial de la comunidad de acuerdo con lo que es posible con sus otras relaciones y responsabilidades. A medida que aprenden más sobre el espíritu, carisma, historia y misión de la congregación, aquellos que eligen ingresar a una relación de asociado, a menudo encuentran una profunda resonancia dentro de sí mismos por la identidad y los valores de la comunidad. Ellos también encuentran gracia y fortaleza en el apoyo y crecimiento que les llega a través de esta relación. Los asociados son testigos del carisma de la congregación en sus vidas ordinarias viviendo más profundamente su llamado bautismal para seguir el Evangelio de Jesucristo y vivir en amor por los demás, especialmente los más necesitados.

Divina Providencia


Oración de la Temporada de la Creación

Creador de la vida, en tu mundo
la Tierra hizo nacer plantas que producen semillas y árboles de todo tipo que dan frutos.

Los ríos, las montañas, los minerales, los mares y los bosques...

Y a lo largo del tiempo la Tierra ha sostenido la vida...

En tus Sabidurías, concediste un sábado...

Pero en estos días nuestra vida empuja al planeta más allá de sus límites...

Durante esta Temporada de la Creación, te pedimos que nos concedas valor para observar un Sabbath para nuestro planeta.

Fortalécenos con la fe para confiar en tu providencia
Inspira nuestra creatividad para compartir lo que se nos ha dado.

Enséñanos a estar satisfechos con lo suficiente.

Y mientras proclamamos un Jubileo para la Tierra, envía tu Espíritu Santo para renovar la faz de la creación.

Amen

Contacto


Congregación de la Divina Providencia

12 Christopher Street
Wakefield, RI 02879
Tel. : 401-782-1785
Fax: 401-782-6967
E-Mail: mariacristinacdp@cdp-congregation.com

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